Me duele en el alma tu ingratitud.
Me duele en el alma tu desamor.
Me duele en el alma tu desinterés.
Me duele en el alma tu ausencia.
Me duele en el alma tu silencio.
Tenías oportunidad de reconocerlo
y sin embargo callaste.
Tenías oportunidad de redimirte
y tu indiferencia mostraste.
A veces la vida es como un tobogán;
puedes llevarte los laureles
cuando estés en la cima,
o cosechar machucones
cuando sufres la caída.
En tus manos está
que la historia cambie.
Yo sigo mi camino
forjando un nuevo destino.
S.M.L.S

Muy bueno Stella!!!
ResponderEliminarGracias Luján.
EliminarMuy bueno Stella!!!
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